Se irá la luna, se irán las hojas de los árboles, pero a la vuelta de los días el resplandor brillante de la Luna llenará el cielo otra vez... y luego del reposo del invierno los álamos tendrán hojas de nueva primavera.
Somos como el Luna o el álamo... con ellos formamos parte de la vida universal.
Si la luna es creciente después de ser menguante, ¿no creceremos nosotros en una nueva vida?
Si el verano se hace otoño, ¿acaso nuestro invierno no se convertirá también en otra primavera?
