"La tienda del Cielo".
Me acerqué y la puerta se abrió... cuando me di cuenta, ya estaba adentro. Había muchos ángeles; uno de ellos se acercó a mí, me dio una canasta y dijo:
—Hijo... compra con cuidado. Todo lo que una persona necesita está en esta tienda. Lo que no puedas llevar ahora, lo llevarás después.
—Primero, compra paciencia –indicó–; el amor está en la misma fila... más abajo encuentras la comprensión, eso que se necesita donde quiera que vayas.
Y compré sabiduría y fe... y no olvidé el amor. ¿Cómo iba a olvidarlo si estaba por doquier?
Llegué al cajero y le pregunté:
—¿Cuánto le debo?
Sonrió el ángel cajero y respondió:
—Lleva tu canasta a donde vayas... eso es todo.